domingo, 26 de febrero de 2012

Y que vuele, que vuele el tiempo.

Definitivamente esta ha sido la gota que ha colmado el vaso. Llevo demasiado tiempo aguantando continuas decepciones y aparentando que nada pasaba. Pero ya no puedo más. Mi paciencia a llegado a su límite, un límite que pensé que jamás encontraría. No tengo ganas absolutamente de nada. Sólo quiero que pase rápido, que el tiempo vuele, que llegue septiembre. Necesito cambiar de aires, y sobre todo de gentes. A veces, esperamos demasiado de otras personas, solo porque nosotros estaríamos dispuestos a hacer más por ellos. Y ya me dijeron una vez que no idealizara a los demás, pues nunca estarían a la altura de mis expectativas.
     Hace poco que lo único que deseaba es que la distancia no nos separara, y ahora, lo único que deseo es poner distancia de por medio. Y es que ya no aguanto más, no puedo seguir fingiendo que nada pasa. He caído en la cuenta que no soy para vosotros ni la mitad que vosotros para mi. Ya estoy cansado de dar tanto y no recibir nada a cambio.
     Lo único que me duele, que me dejará una espina es saber que dejo aquí a ELLA, lo única que mereció la pena conocer, lo única que estuvo siempre a mi lado, la única que siempre me apoyó, la única  a la que puedo llamar AMIGA.
    Y quizá otra vez me esté equivocando, este tomando de nuevo la opción equivocada, pero ahora es lo único que siento, decepción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario