Definitivamente esta ha sido la gota que ha colmado el vaso. Llevo demasiado tiempo aguantando continuas decepciones y aparentando que nada pasaba. Pero ya no puedo más. Mi paciencia a llegado a su límite, un límite que pensé que jamás encontraría. No tengo ganas absolutamente de nada. Sólo quiero que pase rápido, que el tiempo vuele, que llegue septiembre. Necesito cambiar de aires, y sobre todo de gentes. A veces, esperamos demasiado de otras personas, solo porque nosotros estaríamos dispuestos a hacer más por ellos. Y ya me dijeron una vez que no idealizara a los demás, pues nunca estarían a la altura de mis expectativas.
Hace poco que lo único que deseaba es que la distancia no nos separara, y ahora, lo único que deseo es poner distancia de por medio. Y es que ya no aguanto más, no puedo seguir fingiendo que nada pasa. He caído en la cuenta que no soy para vosotros ni la mitad que vosotros para mi. Ya estoy cansado de dar tanto y no recibir nada a cambio.
Lo único que me duele, que me dejará una espina es saber que dejo aquí a ELLA, lo única que mereció la pena conocer, lo única que estuvo siempre a mi lado, la única que siempre me apoyó, la única a la que puedo llamar AMIGA.
Y quizá otra vez me esté equivocando, este tomando de nuevo la opción equivocada, pero ahora es lo único que siento, decepción.
domingo, 26 de febrero de 2012
sábado, 25 de febrero de 2012
Insuficiente.
En días como estos en lo que tu cabeza va a mil por hora, en los que no puedes para de pensar, de mirar al pasado, de buscar errores y posibles soluciones te das cuentas que al final nada salió como lo planeaste. Te haces consciente de que ese gran castillo, tu vida, que tanto te costó construir se esta derrumbando. Sus cimientos son cada vez más débiles y se estructura se tambalea. Tu ánimo es frágil y tus fuerzas están al límite.
No encuentras por más que buscas ansiosamente ni una sola razón por la que seguir adelante. Has caído en la cuenta de que este hostil mundo en que vives está lleno de seres sin alma que se mueven por interés, buscando únicamente su felicidad.
Lo único que te queda es resignarte, intentar sobrevivir. Sacar lo bueno de cada instante, vivir como si no hubiese un mañana. Pero ni eso puedes hacer. Hace tiempo marcaron tu destino, tal vez contra tu voluntad, y aunque quieres romper con todo sabes que no puedes decepcionarlos, aunque ellos te decepcionen constantemente.
Quizá no fuiste el bueno de la película como tú siempre creíste y quizás todo lo que hiciste fue insuficiente para mantenerte a flote. El tiempo no se queda con nada de nadie, y lo que das lo recibes.
No encuentras por más que buscas ansiosamente ni una sola razón por la que seguir adelante. Has caído en la cuenta de que este hostil mundo en que vives está lleno de seres sin alma que se mueven por interés, buscando únicamente su felicidad.
Lo único que te queda es resignarte, intentar sobrevivir. Sacar lo bueno de cada instante, vivir como si no hubiese un mañana. Pero ni eso puedes hacer. Hace tiempo marcaron tu destino, tal vez contra tu voluntad, y aunque quieres romper con todo sabes que no puedes decepcionarlos, aunque ellos te decepcionen constantemente.
Quizá no fuiste el bueno de la película como tú siempre creíste y quizás todo lo que hiciste fue insuficiente para mantenerte a flote. El tiempo no se queda con nada de nadie, y lo que das lo recibes.
sábado, 11 de febrero de 2012
11Febrero
Y es que el mundo no cambia, todo sigue igual. A pesar de que el tiempo pasa no cura nada, al contrario. Cada vez la distancia es mayor, y las posibilidades menores.
Creí que esta sería la opción más adecuada, y no me dí cuenta de que no era la correcta. Porque a la vida se le puede responder de muchas formas, la políticamente correcta y de otras. Y en este preciso instante, creo que me equivoqué. Elegí la políticamente correcta.
Será el primero de muchos que no pasemos juntos, riendo, celebrando o simplemente disfrutando mutuamente de nuestra compañía. Y es que se me olvido demasiado rápido la alegría que le aportabas a mis días grises. Por todo esto, y por todo lo que solo tú y yo sabemos lo siento, lo siento por no poder acompañarte este día. FELICIDADES!
Creí que esta sería la opción más adecuada, y no me dí cuenta de que no era la correcta. Porque a la vida se le puede responder de muchas formas, la políticamente correcta y de otras. Y en este preciso instante, creo que me equivoqué. Elegí la políticamente correcta.
Será el primero de muchos que no pasemos juntos, riendo, celebrando o simplemente disfrutando mutuamente de nuestra compañía. Y es que se me olvido demasiado rápido la alegría que le aportabas a mis días grises. Por todo esto, y por todo lo que solo tú y yo sabemos lo siento, lo siento por no poder acompañarte este día. FELICIDADES!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
